César Emiliano Gerardo Lugo sostuvo que la llegada de Graciela Domínguez Nava no elimina las responsabilidades del gobierno saliente y advirtió que el PRI exigirá resultados en seguridad, economía y atención a los sectores productivos.
Culiacán, Sinaloa.- El nombramiento de Graciela Domínguez Nava como gobernadora interina no significa un cambio de gobierno ni puede utilizarse para dejar atrás las responsabilidades acumuladas durante la administración de Morena, sostuvo el presidente estatal del PRI, César Emiliano Gerardo Lugo.
Tras la designación realizada por el Congreso de Sinaloa, el dirigente priista rechazó el discurso de una “nueva etapa” y cuestionó los llamados desde Morena a “dar vuelta a la página”, al considerar que los problemas de inseguridad, pérdida de empleos, cierre de negocios y afectaciones a los sectores productivos continúan presentes.
“Cambiar de gobernador o de gobernadora no significa cambiar de gobierno, porque al final sigue siendo Morena, sigue siendo el mismo movimiento que tomó malas decisiones y que hoy tiene muchas, pero muchas explicaciones que darle a la sociedad sinaloense”, manifestó.
Gerardo Lugo señaló que el relevo en la titularidad del Ejecutivo estatal no modifica, por sí mismo, las condiciones que enfrentan miles de familias ni las consecuencias económicas que, aseguró, ha dejado la crisis de seguridad.
También cuestionó que dirigentes y legisladores de Morena hablen de comenzar una nueva etapa sin antes ofrecer explicaciones sobre las decisiones tomadas durante la administración anterior.
“Antes de los aplausos, deberían ofrecer explicaciones. Antes de las fotografías, deberían rendir cuentas. Y antes de pedirle la confianza nuevamente a Sinaloa, deberían reconocer el tamaño del desastre que dejan atrás”, señaló.
Gerardo Lugo sostuvo que el cuestionamiento del PRI no se limita al cambio de persona al frente del Ejecutivo, sino a la continuidad de Morena en el Gobierno de Sinaloa.
“Seremos muy vigilantes, pero, sinceramente, no esperamos mucho, porque sigue siendo MORENA. Mientras MORENA siga gobernando este estado, seguirán los mismos resultados, son las mismas personas, es el mismo movimiento”.
El dirigente priista insistió en que el cambio en la gubernatura no debe convertirse en un mecanismo para cerrar políticamente la etapa anterior y señaló que su partido mantendrá la exigencia de rendición de cuentas y resultados al nuevo gobierno.
El presidente estatal del PRI aseguró que su partido mantendrá una posición de vigilancia frente al nuevo gobierno y adelantó que no otorgarán respaldo automático a la administración de Domínguez Nava.
Dijo que la oposición exigirá resultados en seguridad, recuperación económica y atención a productores agrícolas, pescadores, ganaderos, empresarios y trabajadores, además de respuestas sobre las decisiones tomadas durante el gobierno de Rubén Rocha Moya.

