Del corazón de la sierra al mar: mujeres indígenas de Choix cumplen el sueño de conocer la playa

 

Veinticinco mujeres de comunidades serranas contemplaron por primera vez la inmensidad del océano; algunas viajaron acompañadas de sus hijos y convirtieron la jornada en un recuerdo que difícilmente olvidarán.

Choix, Sinaloa.- Durante años conocieron el sonido de los arroyos, los caminos entre montañas y los paisajes de la sierra. Esta vez, el destino fue diferente: frente a ellas se abrió la inmensidad del mar.

Para 25 mujeres indígenas de Choix, tocar la arena y sentir por primera vez las olas en sus pies significó mucho más que un paseo. Fue el cumplimiento de un sueño que, para muchas, parecía lejano.

Procedentes de comunidades como El vainoral, El Trigo, Baymena y San Javier, así como de localidades pertenecientes a la sindicatura de Bacayopa, las participantes dejaron por unas horas su vida cotidiana para emprender una experiencia que quedará guardada en su memoria.

Algunas realizaron el viaje acompañadas de sus hijos. La emoción comenzó desde el momento en que abordaron el camión y creció conforme se acercaban a la ciudad. Sin embargo, fue al encontrarse frente al océano cuando las sonrisas, el asombro y la alegría se volvieron imposibles de ocultar.

La visita fue organizada por el Instituto Municipal de las Mujeres de Choix, en coordinación con el Ayuntamiento, como parte de las actividades por el Día Internacional de la Mujer Indígena, que se conmemora el 5 de septiembre.

La alcaldesa de Choix, Yoneida Gámez Vázquez, destacó que todas las personas, sin importar el lugar donde viven, tienen derecho a conocer, disfrutar y descubrir nuevos espacios.

“Me llevo un recuerdo muy hermoso de verlas bajar del camión, pisar la arena y tocar el agua por primera vez. Hay personas adultas, incluso de la tercera edad, que nunca habían vivido algo así”, manifestó.

La presidenta municipal consideró que esta primera visita puede convertirse en el inicio de nuevas actividades dirigidas a habitantes de las comunidades indígenas y adelantó que buscarán repetir la experiencia para beneficiar a más mujeres, niñas y niños.

Por su parte la directora del instituto, Sarahi Cota Reyes, relató que observar la felicidad de las mujeres la conmovió profundamente y confirmó que cada esfuerzo realizado para organizar la actividad había valido la pena.

“Son muchos sentimientos encontrados al ver sus caras de felicidad y verlas disfrutar. Desde que salieron, algunas venían con sus niños y no podían contener la emoción”, expresó.

Señaló que la intención fue ofrecerles algo diferente y verdaderamente significativo: una experiencia que permaneciera en sus corazones y que, al mismo tiempo, hiciera visible la desigualdad de oportunidades que todavía enfrentan muchas habitantes de las comunidades serranas.

Durante la jornada, las mujeres participaron en actividades recreativas, recibieron regalos y compartieron alimentos frente al mar. Entre juegos, conversaciones y miradas dirigidas al horizonte, disfrutaron de un día alejado de la rutina antes de regresar a sus comunidades.

Para las 25 visitantes, el regreso a casa comenzó con una imagen nueva en la memoria: la de un horizonte sin montañas, el sonido de las olas y la emoción de haber conocido, por fin, el mar.

 

Ahome

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