Investigador de la UAS prueba realidad virtual y tecnología háptica en rehabilitación motriz de niños con autismo

Un estudio con ocho niños con autismo nivel 1 encontró mejoras en determinadas tareas de motricidad fina después de 12 sesiones; los investigadores advierten que los resultados son preliminares.

Culiacán, Sinaloa.- Investigadores de la Universidad Autónoma de Sinaloa desarrollaron y evaluaron un sistema de realidad virtual con tecnología háptica para apoyar ejercicios de motricidad fina en niños con trastorno del espectro autista.

El trabajo, encabezado por Raúl Quevedo García, de la Facultad de Informática Culiacán, fue publicado el 18 de septiembre en la revista científica internacional Developmental Neurorehabilitation.

El sistema combina un entorno virtual diseñado especialmente para los participantes con un dispositivo Phantom Omni, capaz de proporcionar retroalimentación táctil y resistencia durante la realización de los ejercicios.

En el estudio participaron ocho niños diagnosticados con autismo nivel 1, divididos en dos grupos de cuatro. Uno trabajó con realidad virtual y tecnología háptica, mientras el segundo realizó tareas equivalentes mediante figuras físicas utilizadas como método tradicional.

La intervención consistió en 12 sesiones durante seis semanas, con dos sesiones semanales de aproximadamente 15 minutos.

Los resultados mostraron que el grupo que utilizó el entorno virtual redujo significativamente el tiempo requerido para completar las tareas y mejoró la precisión al reproducir figuras entre la primera y la última sesión. También se observó una mejoría en tolerancia a la frustración.

En cambio, el estudio no encontró diferencias estadísticamente significativas en atención.

Los propios autores advierten que los resultados deben interpretarse con cautela. Debido al reducido número de participantes y a que las mejoras fueron evaluadas mediante las mismas tareas utilizadas durante el entrenamiento, el trabajo no demuestra todavía una mejora generalizada de la motricidad fina fuera del entorno experimental.

Quevedo García explicó que la incorporación de una interfaz háptica busca hacer más interactiva la experiencia al permitir que el usuario perciba físicamente presión y resistencia durante los ejercicios.

El investigador contempla continuar esta línea de trabajo mediante herramientas de electroencefalografía y análisis de microestados, con la intención de incorporar mediciones objetivas a futuras evaluaciones.

El artículo fue firmado además por Xiomara Penelope Zaldivar-Colado, Ulises Zaldivar-Colado, Juan Ulisses Gallardo-Zazueta y Lidia Yadira Perez-Aguilar, con afiliaciones a las facultades de Informática de Culiacán y Mazatlán de la UAS.

Ahome

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