Los gobernadores tras las rejas

La lista de ex mandatarios en problemas, revela todo un mecanismo que alienta la ilegalidad y la trasciende en el tiempo.

La política es dura y hasta despiadada. Así lo pueden atestiguar los gobernaron a sus estados y en la actualidad se encuentran en prisión o están a un paso de ella.

Dos son las causas más frecuentes para que las autoridades busquen detenerlos: mal uso de los recursos públicos que deriva en enriquecimiento y colusión o complicidad con el crimen organizado.

La lista es larga: los tamaulipecos Tomás Yarrington y Eugenio Hernández, el veracruzano Javier Duarte y el quintanarroense Roberto Borge. Aunque podríamos ir más atrás en casos como los del tabasqueño Andrés Granier y  quien gobernó Quintana Roo, Mario Villanueva.

Tan solo en estos días, César Duarte, que fungió como gobernador de  Chihuahua está enfrentado un juicio de extradición por el que se encuentra detenido en Estados Unidos y al ex mandatario nayarita Roberto Sandoval,  le giraron orden de captura este lunes por delitos de lavado de dinero y delincuencia organizada.

Son casos distintos, porque en el de Duarte hay un alto componente político que inclusive se muestra en el perfil de los agravios, los que tienen que ver con la utilización de una nómina para comprar voluntades de políticos, directivos de medios y empresarios.

Sandoval, de acuerdo con los reportes de las autoridades, y que se encuentra en calidad de prófugo de la justicia, está involucrado con grupos tan peligrosos como pueden serlo los que se alinean con el Cártel de Jalisco Nueva Generación.

Estos lazos habrían sido establecidos por Édgar Veytia, quien despechó como fiscal en el estado, hasta que lo detuvieron en Estados Unidos en 2017 por delitos de narcotráfico. Está condenado a 20 años y se libró de la cadena perpetua porque se declaró culpable del tráfico de cocaína, metanfetaminas y mariguana.

Nayarit, en esos años de control de Veytia, se convirtió en una zona de pax narca, a un consto muy alto por lo que ello significó en la descomposición institucional y en el deterioro de las policías.

Si bien Sandoval ha negado desde hace años los señalamientos en su contra, al parecer ahora sí la FGR logró armar un expediente sólido y que puede significar que pase muchos años en prisión. Hay que tener presente que las indagatorias iniciaron desde el sexenio anterior.

Como suele ocurrir, el anuncio de que puede ser capturado se mezcla con la desazón de que este tipo de circunstancias ocurran y de que una parte de la clase política sea impresentable.

Lo más grave, sin embargo, es que las conductas ilegales de quienes gobernaron sus estados responden a mecanismos que son difíciles de desmontar y que los trascienden, porque los alienta el negocio y los márgenes de impunidad. Información de Forbes

Deja una respuesta