Jubilados respaldan plan financiero de la UAS para evitar riesgos en pago de pensiones

 

Representantes del sector consideran que la reingeniería impulsada por la Universidad es la única alternativa viable para preservar la jubilación dinámica

Los Mochis, Sinaloa.- Ante la presión financiera que representa el pago de jubilaciones en la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS), integrantes de la Comunidad de Jubilados Universi tarios A.C. expresaron su respaldo al proyecto de reingeniería administrativa y financiera que impulsa la institución, al considerar que es una medida necesaria para garantizar la viabilidad de la jubilación dinámica.

Saturnino Mascareño Cruz, representante de la organización, señaló que la Universidad enfrenta actualmente un escenario complejo debido al crecimiento de la población jubilada y a la falta de recursos extraordinarios destinados específicamente para cubrir estas obligaciones laborales.

Explicó que la jubilación dinámica permite que los trabajadores retirados mantengan ingresos equiparables a los salarios de los empleados en activo, una prestación que durante años ha sido considerada una de las principales conquistas laborales de la comunidad universitaria.

Sin embargo, reconoció que el impacto financiero de este beneficio no fue dimensionado cuando se incorporó al Contrato Colectivo de Trabajo, situación que con el paso del tiempo ha incrementado la presión sobre las finanzas institucionales.

De acuerdo con Mascareño Cruz, la UAS cuenta actualmente con cerca de seis mil jubilados entre personal académico y administrativo, sin que exista una partida presupuestal específica proveniente de los gobiernos federal o estatal para atender exclusivamente ese compromiso.

«La institución ha tenido que realizar grandes esfuerzos financieros para cumplir con esta obligación, utilizando recursos de distintas áreas hasta llegar a una situación que se ha vuelto cada vez más complicada», expresó.

El representante de los jubilados recordó que desde enero comenzó a aplicarse un esquema de aportaciones diferenciadas entre los trabajadores universitarios, mediante el cual quienes perciben menores ingresos realizan contribuciones más bajas y quienes tienen salarios más altos aportan una cantidad mayor.

Indicó que este mecanismo forma parte de la estrategia financiera diseñada para fortalecer la sostenibilidad del sistema de jubilaciones y evitar que la prestación enfrente problemas en el futuro.

Asimismo, señaló que universidades públicas como la Veracruzana, la Autónoma de Nuevo León y la de Guadalajara operan desde hace años esquemas similares respaldados por fondos o fideicomisos financiados con aportaciones de los propios trabajadores.

Mascareño Cruz lamentó que en la UAS los intentos por consolidar un fondo de esta naturaleza enfrentaran obstáculos legales en años anteriores, lo que impidió fortalecer un mecanismo que, afirmó, pudo haber contribuido a reducir la problemática actual.

Finalmente, sostuvo que la comunidad de jubilados mantiene su apoyo a la propuesta impulsada por la administración universitaria, al considerar que las condiciones financieras que enfrentan las universidades públicas han cambiado de manera significativa.

«Los fondos extraordinarios y los rescates financieros que antes ayudaban a las universidades prácticamente han desaparecido, por eso creemos que es momento de asumir responsabilidades y construir soluciones que permitan proteger nuestras prestaciones», concluyó.

 

Ahome