Caso cerrado… Teresa Guerra Ochoa

Caso cerrado… Teresa Guerra Ochoa, Secretaria de la Mujeres en Sinaloa, vino al territorio que gobierna el inquieto Gerardo Vargas Landeros, para tratar con mesura y serenidad el asunto de  Dignora Valdez López…la Dama de hierro, sostuvo una reunión de nivel con el alcalde ahomense y al final los resultados salieron positivos: Dignora, de nuevo de incorpora a las filas de la secretaría de seguridad pública y protección ciudadana… Pero, hablando claro, un problema administrativo,  que no fue debidamente tratado por lo que usted guste y mande, llegó hasta el Tercer piso y  RRM gobernador “se encabritó” y desde ese momento el caso se tornó político, y el agua comenzó a hervir luego de que Tere Guerra, entró en defensa de la mujer policía que acusó a sus compañeros de acoso sexual y otras cuestiones internas que a diario se presentan en la corporación…Ante la torpeza de quien emitió el cese sin tomar  en cuenta a la primera autoridad en el municipio y  el problema se enredó,  a Vargas Landeros no le quedó de otra, sino intervenir directamente para  allanar las cosas y no tener una piedra en el camino que con tanto cuidado político viene  limpiando, después  de que Rubén Rocha Moya, en Los Mochis, lo metió  a  temprana hora al juego sucesorio rumbo a la gubernatura de Sinaloa…De hecho , el caso quedó cerrado, solo se espera el dictamen de la Sindica procuradora Cecilia Hernández y el documento se suba al pleno del cabildo para que todo mundo quede feliz y contento y se diga borrón y cuenta nueva;  aquí no ha pasado nada…Resultado de esta cordial reunión entre Teresa Guerra Ochoa y Gerardo Vargas, es que se mantendrá una estricta vigilancia no solo en Seguridad Publica sino en todas las áreas de la administración municipal,  los casos  de acoso sexual y laboral  que empañan la imagen del primer edil ahomense; y punto importante también, lo es la revisión del reglamento interior de la Comisión de Honor y Justicia, ya que al parecer en su conformación no hay equidad de género…La frase: “Cada vez que estés a punto de señalar un defecto en otra persona, hazte la siguiente pregunta : ¿Qué defecto en mí se parece al que estoy a punto de criticar;?” la dijo Marco Aurelio, Emperador Romano. Soy Mario Castro; servidor de usted.