Culiacán, Sinaloa.- El consumo excesivo de bebidas energéticas representa un riesgo serio para la salud, especialmente entre niños y jóvenes, debido a que pueden provocar alteraciones cardiovasculares, trastornos del sueño e incluso situaciones potencialmente mortales, advirtió René Villarreal Sánchez, nutriólogo del gimnasio cardiovascular de la Universidad Autónoma de Sinaloa (UAS).
El especialista señaló que el auge de estas bebidas ha sido impulsado principalmente por las redes sociales y las campañas publicitarias, lo que ha provocado que muchas personas las consuman con frecuencia y sin conocer los efectos negativos que pueden generar en el organismo.
Explicó que las bebidas energéticas contienen elevadas cantidades de cafeína, azúcar y taurina, una combinación que produce una sobreestimulación del sistema nervioso central. Esta situación resulta especialmente preocupante cuando son ingeridas por menores de edad, quienes en muchos casos las consumen como si se tratara de refrescos o bebidas de hidratación cotidiana.
“Muchos niños las consumen como si fuera agua de sabor o refresco, sin saber que pueden generar consecuencias importantes para su salud”, indicó.
Villarreal Sánchez destacó que entre los efectos adversos más frecuentes se encuentran las arritmias cardiacas, episodios de ansiedad, insomnio, aumento de la presión arterial y, en casos graves, paros cardiacos. Incluso, recordó que se han documentado casos de fallecimientos de menores relacionados con el consumo de este tipo de productos.
Ante este panorama, recomendó evitar por completo el consumo de bebidas energéticas en niños y adolescentes, además de que exhortó a madres, padres y tutores a mantenerse atentos a los hábitos de consumo de los menores para prevenir posibles riesgos.
Asimismo, enfatizó que estas bebidas tampoco representan una opción saludable para adultos, incluyendo personas que practican actividad física de manera regular o atletas de alto rendimiento, ya que no aportan beneficios reales al organismo y pueden generar efectos contraproducentes.
El nutriólogo explicó que la sensación de energía que producen es temporal y engañosa, debido a que después de un breve periodo suele presentarse una disminución considerable en los niveles de energía, fenómeno conocido popularmente como “bajón”.
Como alternativa, recomendó mantener una alimentación equilibrada, una adecuada hidratación y, en caso de requerir un estimulante, optar por una o dos tazas de café al día sin exceder las cantidades recomendadas, además de consumir al menos dos litros de agua diariamente.
Finalmente, reiteró que las bebidas energéticas no deben considerarse una fuente saludable de energía y llamó a la población a informarse sobre sus efectos para tomar decisiones responsables que favorezcan el cuidado de la salud.
