Joel Huiqui no llegó al banquillo de Cruz Azul por casualidad. El exdefensor celeste, que ya la rompía en las divisiones menores, estuvo a nada de tomar otro rumbo en la Liga de Expansión. Pero el destino, y un poco de fe, lo pusieron al frente del primer equipo justo cuando más lo necesitaban.
En entrevista con FOX, Huiqui confesó: “Esta oportunidad me la dio Dios. Antes de tomar el primer equipo ya había armado un proyecto para Expansión y ese proyecto lo hubiera hecho yo, habíamos hecho el trabajo de buscar un perfil de jugadores para esa categoría y ya estaba cerrado”.
La final ante Pumas en el Estadio Olímpico Universitario fue el escenario perfecto para que Huiqui se consagrara. Cruz Azul jugó con el cuchillo entre los dientes y, tras años de sequía, levantó la copa con autoridad. El título no solo fue un premio para el plantel, sino también para un técnico que supo leer el momento y contagiar su hambre de triunfo.
Ahora, el reto es aún mayor. Huiqui sabe que defender la corona en el Apertura 2026 será una prueba de fuego. Pero el técnico no se achica y ya piensa en grande: quiere que Cruz Azul haga historia en la Leagues Cup, buscando que un club de Liga MX se meta entre los tres mejores del torneo binacional.
La directiva cementera respalda a Huiqui, consciente de que su conexión con la cantera y su visión fresca pueden marcar época. El vestidor lo respeta y la grada lo ovaciona. El mensaje es claro: Cruz Azul tiene técnico para rato y la ilusión de la afición está más viva que nunca. Información de soyfutbol

