Durante su conferencia de prensa matutina de este lunes 1 de junio de 2026, la presidenta Claudia Sheinbaum, abordó la compleja relación con la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE).
A pocos días de la inauguración de la Copa Mundial de la FIFA, el magisterio disidente ha intensificado sus presiones, exigiendo la derogación tajante de las disposiciones legales en materia educativa que, según el gremio, mantienen un carácter punitivo. Sheinbaum, por su parte, reconoció la existencia de mesas de diálogo, pero subrayó la complejidad de atender todas las demandas bajo las actuales restricciones presupuestales.
La premisa central del conflicto gira en torno a la permanencia de los esquemas de evaluación y la gestión de plazas docentes. La presidenta recordó que, durante los últimos seis años, el gobierno federal trabajó para desmantelar la vertiente punitiva de la reforma educativa del sexenio de Enrique Peña Nieto, un proceso que permitió la basificación de cerca de un millón de docentes.
No obstante, los integrantes de la CNTE insisten en que estas reformas no han sido eliminadas por completo y exigen la abolición total de las leyes que regulan el ingreso y la promoción en el magisterio.
Uno de los puntos de fricción más importantes es el sistema USICAMM. La CNTE propone que la evaluación del magisterio sea retirada del artículo tercero constitucional y que se eliminen los criterios actuales, regresando a las comisiones mixtas de sindicato y autoridad para la asignación de plazas. Ante esta propuesta, Sheinbaum planteó una interrogante crítica: «¿Los maestros quieren otra cosa, no definido por la autoridad, por la presidenta, sino lo que nos digan los maestros?».
La postura del Ejecutivo Federal apunta hacia una consulta nacional, programada tentativamente para el inicio del próximo año, en la cual sean los propios docentes quienes definan los métodos de evaluación. Claudia Sheinbaum, enfatizó la importancia de no volver a modelos donde las plazas eran objeto de prácticas corruptas y nepotismo. Mientras el diálogo continúa, el Gobierno de México se mantiene a la espera de encontrar una salida que garantice la estabilidad del sistema educativo frente a la exigencia de una «derogación tajante» solicitada por el magisterio disidente. Información Mibolsillo
