Se apaga el silbido que marcó una época: fallece Don Luis «El Chiflador», el Señor de los Cintos en Los Mochis

 

Su inconfundible silbido era, para muchos, más que una forma de atraer clientes: era parte del paisaje sonoro de Los Mochis.

 

 

 

Los Mochis, Sinaloa.— El corazón del centro de Los Mochis hoy late más lento. Con profunda tristeza se dio a conocer el fallecimiento de Don Luis Santana Tolentino, mejor conocido como «El Señor de los Cintos» o simplemente «El Chiflador», un personaje entrañable que durante más de cuatro décadas dio vida, alegría y estilo al emblemático negocio Ropa y Novedades Tere.

A sus 97 años, Don Luis partió de este mundo dejando tras de sí no solo una tienda, sino todo un legado de trabajo, constancia y carisma. Su inconfundible silbido era, para muchos, más que una forma de atraer clientes: era parte del paisaje sonoro de Los Mochis.

Bastaba con escucharlo para saber que él estaba ahí, de pie, vendiendo con pasión cinturones, corbatas, moños y pantalones, y saludando a propios y extraños con una sonrisa sincera.

Ubicada en la calle Zaragoza, casi esquina con el callejón Agustín Melgar, la tienda donde trabajó por décadas junto a la señora Marisela Esquer fue su escenario de vida. Desde ahí, Don Luis presenció cómo cambió la ciudad, cómo crecían los edificios, cómo llegaban nuevas generaciones… pero él, firme, seguía ahí, como una constante de aquellos tiempos en los que el trato directo, la palabra y el estilo propio lo eran todo.

“El Señor de los Cintos” no solo vendía ropa: vendía una experiencia única. Su silbido, su forma de caminar, su atención al detalle y su simpatía lo convirtieron en un ícono de Los Mochis, una leyenda viva a la que muchos recuerdan con cariño.

Visitantes de otras ciudades llegaban a buscarlo solo para conocerlo, para ver en acción al famoso “Chiflador”, del que tantos habían oído hablar.

Incluso fue inspiración de anécdotas, canciones populares y homenajes espontáneos que lo reconocían como una figura irrepetible del folclore urbano mochitense. A diferencia de tantos que pasan sin dejar huella, Don Luis se convirtió en parte de la historia viva de la ciudad.

Sus restos serán velados este mismo día en la Funeraria Moreh, a partir de las 5:00 de la tarde.

Hoy, el centro de Los Mochis está un poco más callado… pero el silbido de Don Luis seguirá resonando en la memoria de todos los que alguna vez lo vieron en acción. Porque hay personajes que no se van: se quedan silbando para siempre en el alma de su ciudad.

 

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