Productores amenazan con tomar casetas y sabotear la elección del 2 de junio

 

Baltazar Valdez Armentía señaló que los 5 mil 500 pesos es insuficiente para cubrir siquiera los costos de producción

Ante  la falta de atención a sus demandas y la ausencia de respuestas satisfactorias por parte de las autoridades estatales y federales en relación con el problema de la comercialización de la cosecha de maíz, Campesinos Unidos anunciaron su intención de intensificar las manifestaciones en varios estados del país.

Baltazar Valdez Armentía, presidente de la mencionada organización destacó que, entre las acciones previstas en estados como Sinaloa y otras entidades, se encuentran la toma de carreteras y el sabotaje al próximo proceso electoral del 2 de junio con el objetivo de exigir un precio justo para el grano, el cual, según el dirigente campesino, es insuficiente para cubrir siquiera los costos de producción.

“Es insuficiente los 5 mil 400, no nos permite tener ni siquiera los costos de producción. Y vamos a exigir que se establezcan las políticas agropecuarias, que se refieren tanto a los créditos, apoyo para el seguro agrícola, inversiones en infraestructura hidroagrícola, restitución de las instituciones para el rescate del campo”, expresó

El dirigente campesino enfatizó que el actual precio del maíz condena a los productores al fracaso y limita sus posibilidades de continuar en la actividad agrícola, lo que representa un golpe severo para la economía nacional y la seguridad alimentaria del país.

“El problema más grave es no tener la seguridad alimentaria. El maíz es la base para producir carne, leche, huevos, una serie de productos cotidianos de la mesa de los mexicanos que se verían afectados enormemente si dependemos de la importación meramente y además de la calidad del propio maíz”, agregó.

Asimismo, Valdez hizo un llamado a los productores agrícolas para que se unan a este movimiento de protesta. Lamentó la pasividad de otras organizaciones que, a su juicio, han abandonado la lucha por los precios justos de las cosechas en favor de alinearse con el gobierno.

“El llamado es, pues, en el sentido de que se sumen a la lucha los productores, porque es cierto, las organizaciones oficiales o las de mayor renombre, pues prácticamente han renunciado al objetivo de luchar por el precio del maíz”, concluyó

En medio de este panorama, la incertidumbre y la tensión aumentan entre los productores agrícolas, mientras las autoridades enfrentan la presión de responder a estas demandas en un contexto político y social cada vez más volátil.

 

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